El diagnóstico de enfermedades pulmonares —nódulos, masas, rechazo de trasplante o enfermedades difusas del parénquima— depende en gran medida de la calidad del tejido obtenido mediante biopsia transbronquial. Los instrumentos convencionales de fórceps, aunque más rápidos, comprimen la muestra y reducen su integridad estructural, lo que puede comprometer el análisis.
El ensayo clínico FROSTBITE-2, publicado en JAMA y coordinado por el Vanderbilt Lung Institute junto a nueve centros médicos en EE.UU., comparó aleatoriamente la criosonda de 1,1 mm frente a fórceps de 2,0 mm en 500 pacientes. La criosonda congela el tejido localmente para extraerlo sin aplastarlo, y su tamaño reducido permite retirar la muestra sin necesidad de retirar el broncoscopio, lo que simplifica el procedimiento. El rendimiento diagnóstico fue casi 10 puntos porcentuales superior con la criosonda (88,6% frente a 78,8%), con una diferencia aún más marcada en pacientes con nódulos o masas pulmonares (83,2% frente a 70,1%).
Para el paciente, un diagnóstico más preciso desde la primera biopsia reduce la necesidad de procedimientos adicionales y acelera el acceso al tratamiento adecuado. Desde el punto de vista de seguridad, no se registraron neumotórax en el grupo de criosonda, frente a cuatro casos en el grupo de fórceps que requirieron drenaje torácico.
El mismo equipo tiene en marcha FROSTBITE-3, que evalúa si esta herramienta mejora también las biopsias de ganglios linfáticos para pruebas moleculares en pacientes con cáncer de pulmón, apuntando a un alcance diagnóstico más amplio.
Artículo escrito por el equipo de redacción de EurekAlert!
03/06/2026
Source:
EurekAlert!