La rehabilitación de niños con daño neurológico requiere repetición de ejercicios durante meses, lo que genera un desgaste en la motivación del paciente que puede comprometer la adherencia al tratamiento. Además, las familias que residen lejos de centros especializados enfrentan una carga logística añadida para mantener la continuidad terapéutica.
INROBICS Social Robotics, spin-off de la Universidad Carlos III de Madrid, ha desarrollado Robic, un robot físico impulsado por Alma, una IA social propia. En el entorno clínico, el robot guía ejercicios terapéuticos, propone actividades de estimulación cognitiva y trabaja habilidades comunicativas; en casa, un avatar digital traslada parte de esa experiencia a una tableta o móvil, siempre bajo programación y supervisión del terapeuta. La plataforma también incorpora sensores y captura de movimiento para registrar cómo el paciente ejecuta cada actividad.
Para el paciente pediátrico, la interacción con Robic convierte la sesión en una dinámica más atractiva sin sustituir al terapeuta, que conserva la toma de decisiones clínicas y recibe datos estructurados para sus informes de seguimiento. Para el sistema sanitario, la modalidad domiciliaria abre la puerta a modelos de atención más flexibles y descentralizados.
El proyecto, financiado por la Agencia Estatal de Investigación a través de la convocatoria de Proyectos de Colaboración Público-Privada 2023 y cofinanciado por la UE, se está evaluando en un contexto clínico real en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús.
Artículo escrito por el equipo de redacción de Agencia SINC
03/06/2026
Source:
Agencia SINC