Los desfibriladores automáticos implantables (DAI) convencionales requieren un cable-electrodo que accede a las cavidades cardíacas a través de las venas, lo que conlleva riesgo de infecciones, afectación de las válvulas cardiacas y futuras obstrucciones o estenosis venosas.

El Hospital Universitario del Vinalopó, del grupo Ribera, ha implantado el desfibrilador extravascular retroesternal Aurora EV-ICD, que se coloca bajo el esternón y fuera del sistema vascular, sin necesidad de acceder al corazón por las venas. El dispositivo, implantado de forma mínimamente invasiva, incorpora además funciones de marcapasos de rescate. Es la primera intervención de este tipo en la provincia de Alicante y la segunda en la Comunidad Valenciana.

Para el paciente esto significa menor riesgo de infección y de complicaciones venosas a largo plazo, especialmente relevante en perfiles jóvenes que necesitarán el dispositivo durante muchos años. El primer implante se realizó a un paciente de 42 años con taquicardia ventricular maligna secundaria a sarcoidosis cardiaca, una enfermedad que le generó una gran cicatriz cardíaca y riesgo de muerte súbita.

La tecnología ya se ha implantado en más de 10.000 pacientes en el mundo, con una tasa de éxito del 97% en el implante y del 98,7% en la desfibrilación, según los resultados del estudio Pivotal publicado en The New England Journal of Medicine.

Artículo escrito por el equipo de redacción de ConSalud
14/09/2026

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Con Salud