El control de la glucemia en personas con diabetes sigue dependiendo de punciones capilares o de sensores bajo la piel, métodos que implican molestias y limitan la frecuencia con la que el paciente puede medirse.

Pedro Luis Navarro, fundador de la startup sevillana iGluco, lidera el desarrollo de Glucube, un dispositivo de uso similar a un tensiómetro digital. La investigación arrancó en 2016 junto al grupo de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Sevilla y combina óptica biomédica, modelado matemático y procesamiento avanzado de señal. El sistema se basa en que la glucosa interactúa con la luz y deja una huella medible; entre las técnicas investigadas figura la espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS), que analiza cómo la luz atraviesa los tejidos. No es una medición directa: modelos de procesamiento filtran las interferencias de la piel, el agua o la temperatura y se adaptan a la fisiología de cada persona.

Al ser inocuo e indoloro, el paciente puede medirse tantas veces como desee, sin muestras de sangre ni sensor implantado bajo la piel.

El dispositivo se ha probado en pacientes reales con la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen Macarena y el Distrito Sanitario Aljarafe-Sierra Norte del SAS, con una fiabilidad equivalente a los métodos de control actuales según la compañía. Ya cuenta con el visto bueno de las autoridades sanitarias y se distribuye en farmacias.

Artículo escrito por el equipo de redacción de ABC Sevilla
05/10/2026

Artículo escrito por el equipo de redacción de NUHS+
01/10/2026

Source:

ABC