El aldosteronismo primario es un trastorno hormonal que afecta hasta a una de cada cinco personas con hipertensión y eleva el riesgo de enfermedad cardíaca, ictus y diabetes. Su diagnóstico se retrasa o no llega a hacerse, porque las hormonas fluctúan a lo largo del día y las pruebas actuales dependen de analíticas puntuales.
Investigadores de las universidades de Manchester, Bristol y Bergen, junto con centros de Estocolmo y Atenas, han monitorizado a 60 pacientes con un dispositivo portátil del tamaño de un móvil, que se sujeta a la cintura. El sistema, llamado U-RHYTHM y desarrollado en Bristol, mide hormonas a través de la piel cada 20 minutos durante 24 horas, mientras el paciente hace vida normal en su domicilio, incluido el sueño nocturno. El análisis computacional permitió seguir la aldosterona y otras dos hormonas relacionadas, y reveló ráfagas de secreción durante la noche en lugar de niveles elevados de forma constante.
Estos hallazgos explican por qué los tests actuales pueden pasar por alto la enfermedad, ya que incluso en casos graves hubo periodos con valores por debajo de los umbrales diagnósticos. Los patrones anómalos desaparecieron tras extirpar quirúrgicamente la glándula suprarrenal afectada, lo que vincula las ráfagas con la enfermedad y apunta a pasar de la analítica puntual al seguimiento de los ritmos hormonales.
El estudio, publicado en Science Translational Medicine, es una prueba de concepto, y los autores señalan que aún se necesita investigación para definir las vías clínicas óptimas con medición hormonal dinámica.
Artículo escrito por el equipo de redacción de The University of Manchester
05/10/2026
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