En 2025 se diagnosticaron alrededor de 37.600 casos de cáncer de mama en España, el tumor más frecuente entre mujeres, con una supervivencia a cinco años del 85% gracias en buena parte a los programas de cribado. Las mamografías, sin embargo, siguen siendo incómodas, requieren compresión del pecho y están contraindicadas en embarazadas y en mujeres jóvenes por la acumulación de radiación.

Un equipo de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), vinculado a la Escuela de Ingeniería de Barcelona ha desarrollado MARIA, un dispositivo con una membrana flexible de electrodos que mide la conductividad eléctrica del tejido mamario. El principio es que los tumores, al estar más vascularizados, presentan una conductividad más alta que el tejido sano; un algoritmo basado en Tomografía de Impedancia Eléctrica reconstruye una imagen a partir de esas medidas de superficie, reduciendo la sensibilidad al ruido que suele afectar a este tipo de cálculo inverso.

Al no emitir radiación, podría usarse en atención primaria: el médico de cabecera colocaría la membrana sobre el pecho y visualizaría una imagen tomográfica casi inmediata, derivando al hospital solo si detecta anomalías. Esto abriría la puerta a un cribado más frecuente y accesible, e incluso a su uso en embarazadas o jóvenes a partir de 15 años, poblaciones donde la mamografía no es viable.

El proyecto está en fase preclínica, con algoritmos y electrónica ya validados en phantoms de laboratorio; los siguientes pasos son pruebas ex vivo y ensayos con el Instituto Germans Trias i Pujol, condicionados a conseguir más financiación.

Artículo escrito por el equipo de redacción de Innovaspain
22/07/2026

Source:

Innova Spain