Los tratamientos quimioterápicos sistémicos presentan limitaciones importantes: baja especificidad, efectos adversos y dificultad para mantener concentraciones elevadas del fármaco en el tumor. Tumores como el glioblastoma o el cáncer de ovario son especialmente difíciles de tratar porque presentan barreras que limitan la llegada de los fármacos.

Investigadores del grupo de Bioquímica Clínica, Vehiculización de Fármacos y Terapia del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) han diseñado un hidrogel blando e inyectable formado exclusivamente por celulosa y quitosano, dos biopolímeros naturales biodegradables, que actúa como depósito local de quimioterapia. El fármaco docetaxel se encapsula en micelas poliméricas de unos 72 nanómetros que se integran dentro del hidrogel; el sistema libera aproximadamente el 70% del fármaco a lo largo de 14 días y mantiene su estructura más de tres semanas en condiciones fisiológicas. El diseño se apoyó en simulaciones moleculares y modelización computacional para optimizar la formulación antes de su fabricación.

Para el paciente, esto supone menor toxicidad sistémica y menos administraciones repetidas del tratamiento; para el sistema sanitario, una vía para mejorar la eficacia frente a tumores sólidos de difícil acceso terapéutico. El hidrogel demostró comportamiento tixotrópico (se vuelve fluido al inyectarse y recupera estructura tras la administración) y no produjo toxicidad ni estrés oxidativo en fibroblastos sanos.

Los resultados corresponden a estudios preclínicos en líneas celulares y modelos animales de cáncer de ovario y glioblastoma, publicados en Carbohydrate Polymer Technologies and Applications. Los investigadores consideran que la plataforma podría adaptarse a otros tumores sólidos y fármacos, y que al no requerir agentes químicos de reticulación facilita su futura traslación clínica.

Artículo escrito por el equipo de redacción de Hospital Universitario Vall d’Hebron
14/09/2026

Source:

Vall d’Hebron